Arturo y Clementina



Una historia para la igualdad

Arturo y Clementina son dos tortugas enamoradas que deciden compartir su vida. Clementina es alegre, vivaz y soñadora y Arturo carga sobre su caparazón la responsabilidad de mantenerla y ofrecerle todo lo que él considera valioso. Pero los criterios de ambos son muy diferentes. Mientras Clementina quiere sentir el arte y la vida creando, Arturo solo valora la cultura ya consagrada y se ríe de la "ingenuidad" de su compañera al querer desarrollar distintas actividades artísticas. Clementina va cargando en sus espaldas los prejuicios e inseguridades de su compañero, hasta verse totalmente aprisionada. Cuando Clementina huye de esa protección asfixiante, Arturo no entiende como ella rechaza todos sus esfuerzos por brindarle una vida regalada y llena de objetos valiosos.

La autora

Adela Turín, escritora e historiadora del Arte italiana, creó una serie de libros infantiles llamada “A favor de las niñas”, esta serie fue un referente para la coeducación y la igualdad. En la actualidad estos libros tienen plena vigencia y siguen siendo necesarios. Los cuentos de Adela Turín tenían como objetivo principal construir un mundo mejor, más igualitario, libre de estereotipos sexistas y discriminación. "Arturo y Clementina" es quizás uno de sus cuentos más reconocidos a nivel mundial.



Premio especial FETEN 2016         
para Arturo y Clementina, concierto para piano y teatro de objetos ” por la sensibilidad al abordar el tema de la violencia psicológica y por su puesta en escena músico-teatral a seis manos.




Carrusel de Imágenes

prev next
play

La música

La banda sonora de Arturo y Clementina pretende ser una música cercana al público infantil, pero no por ello prescindiendo de referencias, tanto clásicas como modernas, o de una coherencia y estructura sólidas. De este modo es fácil apreciar cómo la barcarola veneciana, con clara inspiración en las de Mendelssohn, se transformará en la música que libere a Clementina de su prisión interior o cómo el mismo tema de Clementina se gesta tímidamente en una nebulosa inicial modal y florece finalmente como un arrobado nocturno de Chopin. El tema juguetón de la escena del escondite, aparentemente inocente, deviene luego en una losa obsesiva que pesará tanto como los objetos que Arturo va poniendo en el caparazón de Clementina. ¡Pobre! Una disonancia muy particular intentó avisarla desde el principio de que algo no funcionaba correctamente…

En algunos momentos impresionista, en otros minimalista, en otros romántica, esta música se desliza entre los dedos del pianista como la arena entre las de los actores, transformándose y reciclándose continuamente, subrayando y describiendo las escenas con el fin de potenciar emocionalmente la historia y lograr la empatía que Clementina, desde luego, merece.

más...

Vídeo resumen del espectáculo


La puesta en escena

Desde el inicio de la actividad de Titiritrán Teatro nos ha interesado, en el plano técnico y de significación, un dialogo entre las nuevas tecnologías y las tradicionales.

En “Arturo y Clementina” queremos hacer una reflexión sobre la relación entre el teatro de sombras tradicional y sus técnicas de animación y la animación cinematográfica portadora de un amplio lenguaje propio. Una modificación de la mesa de luz, matriz de las primeras animaciones cinematográficas y posterior soporte del Sand Art, se convierte en nuestro espacio de animación de sombras y a la misma vez en un gran fotograma soporte de planos secuencia realizados en vivo.

La música

La banda sonora de Arturo y Clementina pretende ser una música cercana al público infantil, pero no por ello prescindiendo de referencias, tanto clásicas como modernas, o de una coherencia y estructura sólidas. De este modo es fácil apreciar cómo la barcarola veneciana, con clara inspiración en las de Mendelssohn, se transformará en la música que libere a Clementina de su prisión interior o cómo el mismo tema de Clementina se gesta tímidamente en una nebulosa inicial modal y florece finalmente como un arrobado nocturno de Chopin. El tema juguetón de la escena del escondite, aparentemente inocente, deviene luego en una losa obsesiva que pesará tanto como los objetos que Arturo va poniendo en el caparazón de Clementina. ¡Pobre! Una disonancia muy particular intentó avisarla desde el principio de que algo no funcionaba correctamente…

En algunos momentos impresionista, en otros minimalista, en otros romántica, esta música se desliza entre los dedos del pianista como la arena entre las de los actores, transformándose y reciclándose continuamente, subrayando y describiendo las escenas con el fin de potenciar emocionalmente la historia y lograr la empatía que Clementina, desde luego, merece.

más...